sábado, 15 de diciembre de 2012


HABILIDADES SOCIALES




La conducta social de las personas se define como un conjunto de conductas emitidas por un individuo en un contexto interpersonal que expresa sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de ese individuo de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás y resolviendo de inmediato los problemas surgidos en una situación determinada minimizando los problemas venideros.
Las habilidades sociales son esencialmente para obtener dos objetivos.
Objetivos afectivos; con los cuales se consiguen relaciones satisfactorias con los parientes y con los demás, estableciendo amistades y relaciones amorosas. Objetivos instrumentales; que permiten actividades con éxito en la comunidad incluyendo comprar, vender, etc.

Por ello, es necesario tener en cuenta los siguientes conceptos.

  • EMPATÍA
Es la capacidad de las personas de sentir y comprender las emociones ajenas como propias. La comprensión es el valor de entendimiento sincero y verdadero entre los miembros integrantes de una familia.
 La comprensión es fundamental; porque conlleva sentimientos afectivos y fraternos; esta comprensión debe ser de palabra y de acción.
El sentir las emociones ajenas como propias significa tener afecto, afecto es un sentimiento mediante el cual una persona prodiga a otra, atención, cariño, este sentimiento se expresa mediante frases, gestos, besos, abrazos, tolerancia, respeto, comunicación, cuidados, solidaridad, obsequios, etc.
 La expresión de afecto es importante para la autoestima, seguridad y bienestar de la familia, tan importante como el alimento y la nutrición. En los malos momentos y en las dificultades, el afecto debe constituirse en la base de la unión entre todas las personas de la familia y la sociedad.

  • ASERTIVIDAD
Se refiere a la posibilidad de expresar de una manera clara, directa y oportuna lo que se cree, piensa y siente. Generalmente en materia de la sexualidad las personas, especialmente las mujeres sienten dificultad para expresar lo que quieren; hay el temor al rechazo, la dependencia, la desinformación y los mensajes diariamente recibidos, les impiden una adecuada comunicación. La persona asertiva dice lo que piensa y defiende sus derechos, pero respetando los derechos de los demás. La persona no asertiva es ambivalente, no tiene respuestas claras, evade.
El adolescente es capaz de ser autónomo y de resistir la presión del grupo. En lo que respecta a la sexualidad, la capacidad de saber lo que quiere y expresarlo le ayudará a manejar sus sentimientos e impulsos con racionalidad. La asertividad es positiva como fuerza, valor, búsqueda de lo que desea, sueña, anhela sin agredirse. Para ser asertivo necesitamos una autoestima alta, así como la mente puesta sobre los sentimientos, de manera racional. Implica relajación, deporte, mayor actividad, “y contar hasta diez” antes de tomar cualquier decisión.

  • TOLERANCIA
Es saber permitir, considerar y respetar las opiniones y acciones de cada una de las personas.
La tolerancia es un factor que complemente a la comunicación y comprensión; mediante la tolerancia, reconocemos y aceptamos las diferencias que tenemos con los otros, aunque tales diferencias no sean de nuestro agrado.
 De esta forma, si existe algún factor realmente negativo que es necesario modificar; podemos intentar esta tarea en forma comprensiva y positiva y no mediante la crítica y el rechazo, que sólo producen el empecinamiento en el defecto.
 La tolerancia debe llevarnos a apreciar activamente las diferencias con los demás y a enriquecer nuestra propia realidad. Si este factor es común a toda la familia, la unidad está garantizada en la mejor forma posible.
 Porque se tratará de una unión de iguales y uno de imposición de mejores frente a peores o de mayores a menores. Por lo contrario, la falta de tolerancia, el deseo de imponer a todos  en forma ciega y absoluta, puede llevar al fracaso y a la desintegración  o desunión.

  • RESPONSABILIDAD
Es la capacidad u obligación de responder por los actos propios y en algunos casos de los ajenos. La responsabilidad es una virtud moral que tiene un alto valor para lograr el buen funcionamiento de la vida en sociedad.
 La responsabilidad determina que realicemos nuestros actos con plena conciencia de sus consecuencias, que estamos dispuestos a asumir abiertamente.
Todo ello significa de que orientemos nuestras acciones tomando en cuenta los efectos que ellas tiene para con nosotros mismos y especialmente, para con los demás. La responsabilidad conduce a evitar acciones precipitadas o actos de simple ventaja personal. 
A continuación veremos un vídeo que explica la importancia de las habilidades sociales.